raqueta rota

 

Cualquier persona que haya gestionado equipos sabe que su tarea se asemeja en ocasiones a caminar sobre un alambre, gestión de “egos”, tratar de ser justo, mantener el equilibrio, amoldarte a cada uno de los miembros para conocerle y entenderle mejor, toma de decisiones impopulares etc. La faena no es nada fácil pero a veces suceden cuestiones que, por su relevancia, se hacen públicas y que nos pueden ayudar a aprender lo que tenemos que evitar para no generar conflictos en nuestros equipos de trabajo.

En el último año hemos asistido a una polémica en el mundo del tenis, por un lado la Federación Española de Tenis (FET), por otro lado los tenistas y en el centro el torneo de la Copa Davis y la asistencia de los profesionales a la disputa del mismo. Las turbulencias se desatan cuando la FET nombra como capitana del equipo a una ex jugadora, Gala León, y los tenistas reaccionan en contra de ese nombramiento basándose en el poco bagaje de la nueva capitana. El conflicto ha suscitado mil y una opiniones, se ha afrontado desde perspectivas varias e incluso delicadas ya que se ha relacionado el conflicto con el hecho de que los jugadores, en una actitud machista, descalificaban a la capitana por el hecho de ser mujer. No es mi intención dar mi opinión, que la tengo, sobre quien tiene razón sino sacar una serie de conclusiones que pueden ser útiles para aquellas personas que gestionan equipos diariamente. En este caso podríamos asignar el rol de gestora o líder del equipo a la capitana Gala León y el director de la FEF y el de miembros del equipo a los tenistas.

Aquí van mis conclusiones:

  1. El pasado cuenta y hay que valorarlo. A lo largo de los años la asignación de la capitanía de los equipos de copa Davis surgieron del consenso entre la FET, los tenistas y sus entrenadores. Esta solución nos puede parecer mejor o peor pero es lo que se hacía, por lo tanto la decisión unilateral de la FET provoca malestar en los jugadores porque no se cuenta con su valoración en ese nombramiento. Es cierto que la FET no tiene la obligación de hacer esa consulta pero si es algo que ha hecho a lo largo del tiempo debería, al menos, haber tratado el asunto con mayor delicadeza aproximándose a ellos, haciéndole partícipes de que van a cambiar sus maneras de hacer e intentando hacer una transición, hacia una nueva manera de tomar decisiones, de la manera mas pacífica posible. En ocasiones hay maneras de hacer que no nos gustan y que nos parecen malas prácticas pero cuando estas se han asentado en el tiempo no podemos pretender hacer cambios de un día para otro. El líder de un equipo puede tener claro que las cosas tienen que cambiar pero debe valorar que todo requiere un tiempo en el que hay que combinar el tacto y la delicadeza con la determinación de cambiar las cosas.
  2. El lado más débil de la cuerda puede desencadenar el “efecto mariposa”. Dentro de esta polémica hemos asistido recientemente a la decisión de la capitana de prescindir del encordador de confianza de los tenistas. Esta persona lleva quince años colaborando en el equipo copa Davis y de buenas a primeras se prescinde de él sin recibir una explicación. Cuando tenemos problemas con nuestro equipo no podemos apagar ese incendio con gasolina, y una manera de hacerlo es ir contra una de los considerados más débiles o vulnerables ya que ello va a generar una reacción en cadena del resto del equipo contra su responsable. En twitter podemos comprobar las consecuencias de esa decisión, tenistas, entrenadores y ex tenistas han censurado públicamente esta decisión y lo único que se ha conseguido es que el conflicto se agrave.
  3. Si tu equipo está contra ti estás “muerto”. Quizás esta afirmación suene rotunda pero cuando hay un clamor del equipo contra su responsable es cuestión de tiempo que esa persona deje de gestionarlo. Esta consecuencia puede o no dilatarse en el tiempo pero, salvo casos excepcionales, los hechos al final conducirán a que ese equipo se diluya o que deje de ser dirigido por su actual gestor.
  4. Apoyarse en los puntos de referencia del equipo. Todos sabemos que el referente del equipo de tenis de la Davis es Rafa Nadal. Si por algo destaca este deportista, entre otras virtudes, es por ser una persona educada, comedida y humilde pero a día de hoy se ha posicionado con sus compañeros tenistas en esta polémica. El apoyo de los referentes de los equipos puede ser una solución para la persona que lo está liderando. Para ello el responsable del equipo tiene que ser humilde, acercarse a esa persona, intentar conocer el sentir del equipo a través de él y “utilizarle” como portavoz para intentar que, a través de él, puedan calar sus ideas o sus proyectos. Tener de tu parte a los referentes no es una garantía de éxito pero sí de que tu mensaje enviado a través de ese filtro pueda provocar una mayor permeabilidad en los receptores.
  5. Comunicación y relación. En esta polémica hay una cuestión en la que las partes en conflicto están de acuerdo y es en la ausencia de comunicación. Una de las obligaciones del líder de un equipo es sentarse, reunirse, aguantar las críticas, dar explicaciones, llegar a compromisos y como se dice vulgarmente “comerse el marrón”. En la polémica sobre quién tiene razón en relación a la falta de comunicación en un equipo siempre van a ganar los colaboradores porque la obligación de dar el primer paso corresponde a la persona que lo dirige. Esta responsabilidad es inherente al cargo.

Al final todos tenemos una serie de responsabilidades cuando estamos desempeñando una tarea y en la cuenta del líder de un equipo está hacer todos los esfuerzos posibles por reconducir una relación dañada. Es cierto que si el equipo no quiere colaborar no va a ser posible pero al menos quedará de manifiesto que su responsable ha puesto toda la carne en el asador. En este caso que nos ocupa entiendo que cada uno tiene su razón pero las decisiones y acciones de los líderes, encarnados en la capitana y el presidente de la FET, no están ayudando a zanjar esta polémica.

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