93977c73-f8b7-44c7-b717-a172ddcfa33a

 

A estas alturas es extraño que alguien no conozca que hace una semana la candidatura de Madrid fue rechazada por tercera vez como futura organizadora de los Juegos Olímpicos de 2020. Esta situación ha generado diversas reacciones, desde apelar a un chauvinismo ridículo,  culpar a oscuras conspiraciones  lideradas por un jeque Kuwaití hasta lanzar durísimas críticas a los gestores de la candidatura, a la tan cacareada marca España, al propio país y a los políticos.

No obstante esta derrota nos puede aportar 5 lecciones que nos pueden servir como personas y como profesionales. Aquí van:

1. Por mucho que repitamos una mentira o una media verdad no se convertirá en “verdad verdadera”. Los políticos y los gestores de la candidatura se hartaron de repetir que los Juegos Olímpicos podrían ser un buen acicate para salir de la crisis y mostraron, para dar mayor credibilidad al proyecto,  cifras e indicadores que revelaban “brotes verdes” en la recuperación económica. Si objetivamos la situación nuestro país soporta una de las tasas de paro, más de un 27%, de Europa y los sucesivos gobiernos que han gestionado nuestro destino durante la profunda recesión que sufrimos no han logrado, todavía, encaminarnos hacia una salida de la crisis con los menores daños colaterales para los ciudadanos y sus servicios públicos. Sirva también como ejemplo los intentos de convencer a los miembros del Comité Olímpico Internacional de nuestra determinación para luchar contra el doping cuando tenemos deportistas que han estado envueltos en oscuras tramas de dopaje y como premio se les ha dado la condición de senadores o hijos pródigos de su pueblo. En ocasiones merece más la pena hacer un análisis realista de la situación y defender nuestras aspiraciones desde ese realismo y desde la sinceridad, si hemos cometido errores reconozcámoslo y, lo que es más importante, expliquemos qué estamos haciendo para corregirlos. No intentemos dar una imagen irreal de las situaciones porque al final esta estrategia se volverá contra nosotros.

2. No se puede engañar a un colectivo haciéndoles creer que son más estimados, queridos y valorados de los que lo son. En los días previos a la elección de la ciudad que iba a organizar los Juegos Olímpicos de 2020 se desató en España una corriente de opinión, amparada y auspiciada por las instituciones políticas y los medios de comunicación, en la que se nos transmitía la idea de que la candidatura de Madrid era la favorita e incluso algunos afirmaban que ganaríamos en la primera vuelta de las votaciones. La decepción fue mayúscula cuando perdimos, en la primera vuelta, con una ciudad, como Estambul, que sufre serios disturbios ciudadanos a día de hoy en sus principales ciudades. La España del año 92 y la del gran milagro económico, basado principalmente en una falacia en forma de burbuja inmobiliaria, ha dejado paso a un país cuya valoración en el exterior ha bajado bastantes enteros. No hay más que echar un vistazo a la prensa internacional para asumir que es verdad. Cuanto antes entendamos que esa imagen existe allende nuestras fronteras antes podremos empezar a tomar medidas y a solucionar nuestros problemas. Queramos verlo o no estamos gravemente enfermos a nivel económico, político y social, la época de opulencia pasó y ahora toca desplegar otra estrategia  y seguramente otros valores por los que regirnos.

3. Si tu plan no funciona, por qué insistes en repetirlo una y otra vez. La candidatura de Madrid se ha presentado tres veces. Las dos últimas candidaturas se basaron en una propuesta austera que proponía aprovechar que más del 80% de las obras necesarias para albergar el evento ya estaban realizadas. Sobre el papel no parecía una mala propuesta, el problema fue que se hizo a una institución, el Comité Olímpico Internacional, que fundamenta sus decisiones en escoger, casi siempre, a la ciudad con mayor poderío económico y con mayor predisposición a hacer un despliegue de opulencia. Moraleja: Es muy probable que si propones lo contrario a lo que espera la persona o entidad que debe aprobar tu propuesta tengas muchas posibilidades de salir escaldado, como así fue. Está permitido, e incluso puede ser muy beneficioso, fracasar o fallar pero es menos justificable volver a errar por lo mismo cuando conoces perfectamente qué es y qué no es lo que desean las personas o entidades que te evalúan.

4. Una retirada a tiempo es una victoria. Madrid se ha presentado tres veces seguidas a organizar unos Juegos Olímpicos y tres veces ha fracasado, lo queramos o no eso ha dejado una mala imagen de la capital de España. ¿Qué sucede?, ¿que los madrileños no saben organizar una candidatura?, ¿qué le pasa a esa ciudad o qué tiene de malo esa ciudad para que nunca le den los Juegos Olímpicos?. En mi opinión esta reiteración, que ha rayado la pesadez, nos ha dejado un lastre respecto a la imagen de país y ciudad. Afortunadamente ya hemos anunciado que no nos presentaremos a organizar los Juegos de 2024……faltaría. A veces es necesario enfriarse y ser pragmático y racional. Si no tenemos las fuerzas ni las condiciones suficientes no entremos en el campo de batalla, retirémonos y preparemos nuestra propuesta hasta que sea lo suficientemente fuerte para medirse con sus oponentes. Seguramente nuestra decisión pueda no ser comprendida al principio por los más viscerales o por los demagogos pero con el tiempo y con tranquilidad nos daremos cuenta de que hemos acertado.

5. La coherencia es la capacidad de vivir como uno piensa alineándose con sus principios y valores. Madrid presentó una candidatura austera, una candidatura que pregonaba que en tiempos de crisis y de recesión había que optar por una opción low cost. Esto no es problema si luego no llevas a Buenos Aires a un séquito que supera, con creces, al que llevan las otras ciudades candidatas. Posteriormente se ha sabido que algunos de los invitados oficiales aprovecharon para llevar amigos y familiares a Buenos Aires.  ¿Entonces con qué nos quedamos?, ¿somos austeros o no somos austeros?, ¿austeridad sí pero depende de para qué o para quién?. Desconozco si esta situación tuvo peso o no pero estoy seguro de que alguno de los miembros del Comité Olímpico Internacional reparó en ello. Por lo tanto, intentemos aplicar la coherencia en todas aquellas decisiones que tomemos o propuestas que pongamos en liza, analicemos bien lo que hemos dicho que íbamos a hacer y lo que estamos haciendo, pidamos opinión a aquellas personas en las que confiamos e invitémosles a que nos den su opinión sobre la coherencia de nuestros actos y decisiones. Es importante tener un Pepito Grillo que de vez en cuando nos ponga en nuestro sitio, nos centre y nos sugiera que tenemos que volver a encontrar el camino correcto.

Al final hay cosas que son de mayor calado que una “un relaxing cup of café con leche en la Plaza Mayor” , estas anécdotas sirven únicamente para la chirigota o el cachondeo al que somos tan dados pero al fin y al cabo no tienen importancia si lo comparamos con otras cuestiones de mayor calado y que al final generan una imagen exterior de país. Imagen que nos conviene cuidar porque gran parte de nuestra recuperación económica pasará porque inversores extranjeros decidan que merece la pena invertir en este país.

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,